Fruto del palo santo: el oro verde que transforma comunidades lojanas
[ahoraloja_share]
En las comunidades asentadas en el bosque seco de Loja, el fruto del palo santo ha pasado de ser un recurso ignorado a convertirse en una fuente de ingresos que mejora la calidad de vida de decenas de familias. Su recolección y transformación artesanal están abriendo nuevas oportunidades sin poner en riesgo la especie.
Para el lector de Loja, esta noticia es relevante porque muestra cómo un producto local puede generar beneficios económicos reales, especialmente en zonas donde las alternativas laborales son escasas. Además, pone en valor la riqueza natural de la provincia y promueve un modelo de desarrollo sostenible.
Contexto: el resurgir del palo santo
El palo santo es un árbol emblemático del bosque seco tumbesino, presente en varias parroquias lojanas. Tradicionalmente se ha usado por su madera aromática, pero la sobreexplotación puso en riesgo su supervivencia. Ahora, el aprovechamiento de su fruto —una drupa oleaginosa— ofrece una alternativa y sostenible. De él se extrae aceite esencial y se elaboran productos cosméticos y medicinales, con creciente demanda en mercados nacionales e internacionales.
Claves para entender su impacto
- Generación de ingresos: La recolección del fruto permite a las familias obtener un ingreso extra durante la temporada seca, sin talar árboles.
- Conservación ambiental: Al valorar el fruto, las comunidades protegen los árboles maduros y el ecosistema del bosque seco, uno de los más amenazados del Ecuador.
- Organización comunitaria: Varias asociaciones locales se han capacitado en buenas prácticas de recolección y procesamiento, fortaleciendo el tejido social.
Lo que viene ahora
Los productores buscan formalizar la cadena de valor y acceder a certificaciones que abran las puertas de mercados especializados. Sin embargo, enfrentan desafíos como la falta de infraestructura y asistencia técnica continua. El interés municipal y provincial abre una ventana para que este modelo se replique en otras zonas.
Hoy, el fruto del palo santo no solo da sustento a familias lojanas, sino que se erige como un ejemplo de cómo la biodiversidad puede ser motor de desarrollo sin destruirla. La clave está en mirar al bosque con nuevos ojos.
Imagen editorial referencial generada automáticamente para acompañar esta noticia.