Cannabis no psicoactivo genera 30.000 empleos en Ecuador y proyecta ventas por $17 millones en 2025
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Treinta mil personas ya trabajan directamente en la industria del cannabis no psicoactivo en Ecuador. Y las proyecciones para 2025 hablan de ventas por 17 millones de dólares. Detrás de estas cifras hay cultivos, laboratorios y una cadena productiva que, sin estridencias, está transformando la economía rural de provincias como Loja.
Para el lector lojano esto importa porque el cultivo de cannabis medicinal —con bajo contenido de THC— se perfila como una alternativa real para pequeños y medianos agricultores. A diferencia de otras agroindustrias, esta requiere menos agua, se adapta a climas templados de la sierra y tiene un valor agregado en procesos de extracción y secado. En Loja, donde la tierra y el clima favorecen ciertos cultivos, la pregunta ya no es si se puede, sino cómo articularse a este mercado.
Contexto de una industria que despega
Ecuador aprobó el uso de cannabis no psicoactivo (con menos de 1% de THC) desde 2019, pero solo en los últimos dos años la regulación ha permitido la producción y exportación de flores, extractos y derivados para fines medicinales e industriales. Hoy hay 85 empresas autorizadas por ARCSA y Agrocalidad, y se estima que el 60% de la producción se exporta a Europa y Norteamérica. Sin embargo, el mercado local aún es incipiente: el consumo interno está restringido a receta médica, lo que deja a los productores dependientes del comercio exterior.
Tres claves para entender el momento
- Empleo directo: 30.000 puestos, la mayoría en zonas rurales de Pichincha, Imbabura y Loja, con salarios que duplican el promedio agrícola.
- Ventas proyectadas: 17 millones de dólares en 2025, un crecimiento del 40% respecto a 2024, según estimaciones del clúster de cannabis medicinal.
- Desafío regulatorio: La falta de un mercado interno desarrollado limita el margen de ganancia. Productores locales piden flexibilizar la venta de derivados como cremas o aceites en farmacias sin receta, mientras la Asamblea discute una nueva ley.
Lo que viene ahora
El sector espera que en 2025 se resuelvan cuellos de botella logísticos y normativos. La apertura de un mercado interno para productos de uso tópico y complementos alimenticios podría duplicar la demanda. En Loja, donde hay al menos tres empresas certificadas para cultivo de cannabis, el siguiente paso es capacitar a más agricultores en estándares de calidad GACP (Good Agricultural and Collection Practices).
La industria del cannabis no psicoactivo no es una moda pasajera. Con 30.000 empleos y una proyección de ventas firme, demuestra que puede ser una pata del desarrollo agroexportador ecuatoriano. Para el lojano que busca una alternativa sostenible, este es un sector para observar de cerca y, si las condiciones acompañan, sumarse.
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