Guía SRI para anfitriones Airbnb: pasos obligatorios en Ecuador
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Si alquilas tu casa o habitación por Airbnb en Loja o cualquier rincón de Ecuador, el Servicio de Rentas Internas (SRI) ya te tiene en la mira. No es un rumor: desde 2020, la plataforma reporta automáticamente tus ingresos. Y si no declaras, las multas pueden ser más caras que una semana sin huéspedes.
Para un lojano que recibe turistas en su departamento del centro histórico o en una finca cercana, este proceso no es un trámite burocrático lejano: es la diferencia entre operar tranquilo o enfrentar una sanción que puede superar los 5.000 dólares. Además, cumplir te permite deducir gastos y hasta acceder a créditos. Aquí te contamos los pasos exactos que exige el SRI.
Contexto: la plataforma ya entrega tus datos
Desde que Ecuador firmó un acuerdo con Airbnb, la empresa entrega al SRI los ingresos de cada anfitrión que supere cierto umbral. Así que no hay escapatoria: si recibes pagos por la plataforma, el fisco lo sabe. La buena noticia es que el proceso es más sencillo de lo que parece, y puedes hacerlo en línea sin moverte de tu casa.
Los pasos clave para estar al día
- Regístrate en el RUC o RISE: Si no tienes, saca tu Registro Único de Contribuyentes (RUC) como persona natural o ingresa al Régimen Simplificado (RISE) si facturas menos de 60.000 dólares al año. Es gratuito y se tramita en la web del SRI.
- Declara tus ingresos mensual o semestralmente: Según tu régimen, debes presentar el formulario 104 (IVA) o el 102 (Impuesto a la Renta). Airbnb te envía un resumen de tus ganancias; úsalo para llenar los datos exactos.
- Emite facturas a tus huéspedes: Aunque la plataforma cobra por ti, el SRI exige que entregues una factura electrónica por cada noche reservada. Puedes usar el sistema gratuito del SRI o un software autorizado. Si no facturas, te arriesgas a una clausura.
Lo que viene ahora
El SRI ha anunciado controles más estrictos para 2025, con cruces de información en tiempo real. Si eres anfitrión, no esperes a que te notifiquen. Regularizarte hoy te evita dolores de cabeza y, de paso, te permite deducir gastos de mantenimiento, servicios y hasta la depreciación del inmueble. En pocas palabras: declarar no es un castigo, es una herramienta para hacer crecer tu negocio con tranquilidad.
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