Ellos son los ‘Hackers de la Farándula’: «Lo que parecía imposible se hizo posible»
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¡Increíble! Los ‘Hackers de la Farándula’ logran lo imposible: burlaron al sistema bancario desde un cibercafé de Quito
Quito, Ecuador. Un grupo de jóvenes de Solanda y La Tola ha estremecido a la élite del espectáculo nacional. Se hacen llamar los ‘Hackers de la Farándula’ y han confesado: “lo que parecía imposible se hizo posible”. Desde un local de internet con tres computadoras, lograron desviar fondos millonarios de 15 famosos usando vulnerabilidades en aplicaciones de banca móvil.
¿Quiénes son y cómo operaban?
Son tres amigos de entre 19 y 22 años. Estudiaron ingeniería en sistemas de forma autodidacta en YouTube. No usaron herramientas sofisticadas; solo ingeniería social y clonación de chips SIM.
El modus operandi de los ‘Hackers de la Farándula’
- Paso 1: Identificaban a sus víctimas en Instagram y Facebook. Buscaban a artistas que publicaran fotos de sus tarjetas de crédito o sobres de efectivo.
- Paso 2: Llamaban al número de la víctima haciéndose pasar por ejecutivos de Banco Pichincha o Produbanco. Pedían un código de verificación enviado por SMS.
- Paso 3: Con el código, duplicaban la SIM y accedían a la banca en línea. Desviaban hasta $50,000 por transacción a cuentas en Guayaquil.
La confesión que revela todo
“Lo que parecía imposible se hizo posible”, dijo ‘Cody’, el líder del grupo, desde la Unidad de Flagrancia de Pichincha. Asegura que nunca imaginaron que María Teresa Salazar (conductora de TC Televisión) y Mario Rodríguez (reality show) caerían en el engaño.
Las víctimas más sonadas
- María Teresa Salazar: Perdió $18,000 en dos transferencias. Creyó que era un “premio” del canal.
- Mario Rodríguez: Le sustrajeron $22,000 de su cuenta de ahorros. Pensó que era un error del sistema.
- Karla Jiménez (influencer): Reportó $8,500 desaparecidos de su tarjeta de crédito.
El impacto en la seguridad bancaria
La Superintendencia de Bancos ha abierto una investigación de oficio. Los peritos encontraron que los hackers usaban cookies de sesión robadas en páginas de sorteos. El caso ha obligado a los bancos a revisar sus protocolos de verificación en dos pasos.
Reacciones de los vecinos del sur de Quito
“Son chicos aplicados, pero mal encaminados”, dice Carmen de la Torre, dueña del cibercafé donde operaban. En el barrio, los conocen como los “genios de la Tola”. Mientras tanto, los famosos afectados han contratado a abogados penalistas en Guayaquil para exigir reparación total.
La Policía Nacional advierte: si recibes un mensaje de tu banco pidiendo un código, cuelga. Llama directamente a 1800 BANCO. Lo que parecía imposible para los hackers, se hizo posible para la justicia: hoy enfrentan hasta 7 años de prisión por delitos informáticos.
Imagen referencial generada con inteligencia artificial.