Policías detenidos por disparar a conductor en Cotocollao: “Bájate, nos quieren robar”
[ahoraloja_share]
Un incidente de tránsito en el populoso barrio de Cotocollao, al norte de Quito, terminó con dos policías detenidos y un conductor herido de bala. La versión que dan los uniformados es escalofriante: “Bájate, nos quieren robar”, le dijeron antes de disparar.
Este caso no solo remece a la Policía Nacional, sino que enciende alarmas sobre la seguridad en las calles y el uso de la fuerza. Para el lector ecuatoriano, es una historia que habla de desconfianza, miedo y límites en un país donde la delincuencia acecha a cada esquina.
Contexto del hecho
Todo ocurrió cuando el conductor, cuya identidad no se ha revelado, chocó por detrás al vehículo particular en el que viajaban los dos agentes, que estaban francos de servicio. Según la versión de los policías, el impacto los asustó y pensaron que era un asalto. Gritaron, pidieron al conductor que se bajara, y al no obtener respuesta rápida, uno de ellos sacó su arma y disparó, hiriendo al hombre en una pierna.
Sin embargo, testigos y versiones preliminares indican que el conductor no portaba armas ni mostró actitud violenta. El herido fue trasladado a una casa de salud y se encuentra fuera de peligro.
- Los detenidos: dos policías en servicio pasivo (franco) que portaban sus armas reglamentarias.
- La víctima: un conductor de 35 años, sin antecedentes penales, que ahora enfrenta una recuperación física y emocional.
- La investigación: Fiscalía indaga si hubo exceso de legítima defensa o uso desproporcionado de la fuerza.
Lo que viene ahora
Los agentes fueron puestos a órdenes de la justicia ordinaria, y la Policía ha anunciado una investigación interna. El caso reabre el debate sobre cuándo un policía puede usar su arma, incluso estando franco. ¿Fue un error o una reacción comprensible en un país donde el miedo al robo es constante? La respuesta la darán los tribunales.
Mientras tanto, el conductor herido espera justicia, y el resto del país observa si esta vez primará la ley o la impunidad. Una cosa queda clara: cada vez que un policía dispara, todos los ecuatorianos debemos preguntarnos si es seguridad o violencia.
Imagen editorial referencial generada automáticamente para acompañar esta noticia.