Fernando Abad Vicente: “La resistencia vecinal es la única vía contra el expolio del patrimonio”
[ahoraloja_share]
El activista y defensor del patrimonio Fernando Abad Vicente lanza una advertencia directa: “La resistencia vecinal es, prácticamente, la única vía que queda para evitar el expolio del patrimonio público”. La frase, dicha en una reciente intervención pública, resuena en Loja y en todo el Ecuador, donde la lucha por preservar espacios comunes se intensifica.
Para el lector de a pie, esta declaración implica un llamado a la acción: si no se movilizan los barrios y las comunidades, los bienes públicos —desde parques hasta edificios históricos— podrían desaparecer bajo intereses privados. No se trata de un alarmismo vacío, sino de una constatación de la realidad que muchos ecuatorianos ya viven en sus localidades.
El contexto del expolio
En los últimos años, diversos municipios han visto cómo terrenos y construcciones de uso colectivo son cedidos o vendidos sin suficiente debate ciudadano. Abad Vicente señala que, ante la debilidad de los mecanismos institucionales, solo la presión organizada de los vecinos puede frenar estas prácticas. El caso más emblemático en Loja —aunque no el único— es la posible privatización de áreas verdes en zonas céntricas.
- Falta de transparencia: Muchas decisiones sobre patrimonio se toman sin consultar a las comunidades afectadas.
- Intereses económicos: Grandes proyectos inmobiliarios y comerciales chocan con la conservación del patrimonio.
- Desinformación: Los ciudadanos no siempre conocen los bienes públicos que están en riesgo ni los canales legales para defenderlos.
Lo que viene ahora
La resistencia vecinal no es nueva, pero cobra urgencia. En Loja, colectivos ciudadanos ya preparan asambleas para revisar los planes de desarrollo urbano. Abad Vicente sugiere que el primer paso es informarse y organizarse: “Si cada barrio no vigila su patrimonio, nadie lo hará”. La clave está en la acción colectiva, no en la queja individual.
El futuro del patrimonio público en Ecuador depende de la capacidad de los ciudadanos para unirse. La declaración de Abad Vicente es un recordatorio de que, cuando las instituciones fallan, la voz del vecino se convierte en la última muralla. ¿Está su barrio listo para defender lo que es de todos?
Imagen editorial referencial generada automáticamente para acompañar esta noticia.