Noboa busca en el exterior lo que no resuelve en casa
[ahoraloja_share]
Mientras Ecuador enfrenta apagones y violencia, Daniel Noboa multiplica viajes al exterior. ¿La diplomacia es una tabla de salvación o una distracción?
Para el lojano que sufre cortes de luz y vive con miedo, la pregunta es directa: ¿en qué beneficia a su bolsillo y su seguridad que el presidente se reúna con líderes mundiales? La respuesta no es sencilla, pero hay claves que debe conocer.
El contexto de la estrategia
Desde que asumió, Noboa ha visitado Estados Unidos, Europa y China buscando inversiones, apoyo en seguridad y acuerdos comerciales. Sin embargo, en el país la crisis energética –con apagones de hasta 8 horas– y la escalada violenta –como la masacre en Durán– no ceden. La apuesta exterior podría ser una válvula de escape, pero también una necesidad para no quedar aislados.
- Seguridad: Noboa busca inteligencia y cooperación contra el crimen transnacional, pero las fronteras porosas siguen siendo un problema local.
- Energía: Los cortes se deben a sequía y falta de mantenimiento. Los acuerdos internacionales para energía no resuelven el corto plazo.
- Economía: Sin reformas internas, las promesas de inversión tardan en llegar a provincias como Loja.
Lo que viene ahora
Mientras el presidente viaja, en Quito la Asamblea debate juicio político y la agenda legislativa se estanca. Para el ciudadano, importa que estos viajes rindan frutos concretos: más empleo, menos cortes y menos violencia. Si no, la percepción de abandono crecerá, y la válvula de escape podría cerrarse.
En resumen: la política exterior de Noboa es un arma de doble filo. Puede traer recursos y aliados, pero si no se traduce en mejoras palpables, se convertirá en una excusa para postergar lo urgente.
Imagen editorial referencial generada automáticamente para acompañar esta noticia.