Anticorreísmo huérfano: ¿qué pasa con el sector que apoyó a Noboa?
[ahoraloja_share]
El anticorreísmo que llevó a Daniel Noboa al poder se siente hoy huérfano: quienes votaron por él esperaban una ruptura radical con el correísmo, pero en los primeros meses de gestión ven continuidades y promesas incumplidas.
Para el lector de Loja y Ecuador, esto importa porque el descontento de este sector podría redefinir el mapa político de cara a las próximas elecciones. ¿Se fragmentará el voto o surgirá una nueva figura que capitalice el malestar?
Contexto: el pacto anticorreísta
El anticorreísmo agrupa a ciudadanos que rechazan el legado de Rafael Correa, pero también a políticos de derecha y centro-derecha. En la segunda vuelta de 2023, Noboa los unió bajo la promesa de un nuevo rumbo. Sin embargo, su estilo pragmático y sus alianzas con sectores tradicionales han generado frustración.
- Falta de juicio político: No se ha avanzado en procesos contra figuras del correísmo, pese a las promesas de campaña.
- Política económica tibia: Las reformas tributarias y laborales han sido moderadas, sin el «shock» que esperaban los más radicales.
- Cooptación de cargos: Varios puestos clave han ido a personajes del antiguo régimen, lo que se percibe como traición.
Lo que viene ahora
La dirigencia anticorreísta busca reorganizarse. Algunos sectores proponen una convención nacional para definir una postura común, mientras otros coquetean con figuras como Jan Topić o el regreso de Guillermo Lasso. El lector debe observar las encuestas de intención de voto y los movimientos en la Asamblea, donde el anticorreísmo aún tiene peso.
El malestar no necesariamente se traduce en votos para el correísmo, pero sí en una oportunidad para nuevos liderazgos que sepan leer el descontento sin caer en el extremismo. La política ecuatoriana, una vez más, está en movimiento.
Imagen editorial referencial generada automáticamente para acompañar esta noticia.