Orden fiscal, pero la economía aún no despega: el balance de Noboa a dos años
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Han pasado dos años desde que Daniel Noboa asumió la presidencia, y el país respira un cierto alivio fiscal. Pero en las calles de Loja y del Ecuador entero, la pregunta sigue siendo la misma: ¿cuándo llega el empleo?
Para el lector lojano, esto no es un dato lejano. La salud de las finanzas públicas impacta en servicios, obras y, sobre todo, en la capacidad de encontrar un trabajo digno. Si el gobierno logró ordenar el gasto, ¿por qué la economía no termina de arrancar?
El contexto detrás del orden fiscal
La administración Noboa aplicó un ajuste en el gasto público y logró reducir el déficit fiscal. Sin embargo, la inversión privada no repuntó como se esperaba, y la generación de empleo formal sigue siendo una cuenta pendiente. Sectores clave como la construcción, el comercio y la agricultura —vitales para Loja— aún no ven un despegue sostenido.
- Reducción del déficit fiscal en aproximadamente 2 puntos del PIB, según estimaciones oficiales.
- Tasa de desempleo se mantiene cerca del 4%, pero el subempleo y la informalidad afectan a más de la mitad de la población activa.
- Inversión extranjera directa no ha crecido significativamente; la incertidumbre política y la inseguridad siguen siendo frenos.
Lo que viene ahora
Para que el orden fiscal se traduzca en bienestar ciudadano, el gobierno necesita impulsar políticas que fomenten la inversión productiva y el consumo interno. En Loja, la esperanza está en proyectos de riego, vías y apoyo al emprendimiento local. De lo contrario, las cuentas ordenadas serán solo un papel bonito en la vitrina del Ministerio de Finanzas.
La meta es clara: que el equilibrio fiscal no sea un fin, sino el medio para que los ecuatorianos, especialmente en provincias como Loja, sientan que la economía mejora. Eso, por ahora, sigue en veremos.
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