Agricultura regenerativa: el surco que transforma el campo lojano
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En las tierras de Loja, un cambio silencioso germina. La agricultura regenerativa, que prioriza la salud del suelo sobre los químicos, avanza con paso firme. Agricultores que la adoptaron reportan suelos más vivos y cosechas resistentes. No es moda: es necesidad.
Para el lector de Ahora Loja, entender este modelo importa porque no solo protege el bolsillo del productor —menos gasto en fertilizantes—, sino que asegura alimentos más sanos para todos. Además, protege la tierra que heredarán los hijos.
¿Qué es la agricultura regenerativa?
A diferencia de la convencional, esta práctica busca restaurar los ecosistemas agrícolas. Se basa en principios como mínimo laboreo, cobertura permanente del suelo y rotación de cultivos. En Loja, varias fincas ya implementan estas técnicas con resultados alentadores.
- Menos labranza: No remover el suelo evita la erosión y conserva la humedad, clave en zonas de sequía.
- Cobertura vegetal: Mantener cultivos o residuos en la superficie protege la tierra y alimenta a los microorganismos.
- Integración animal: El pastoreo controlado fertiliza de forma natural y rompe ciclos de plagas.
Lo que viene ahora
Cada vez más técnicos del Ministerio de Agricultura y organizaciones locales capacitan a productores. La invitación es a observar el suelo: si está oscuro y con lombrices, va por buen surco. La agricultura regenerativa no es receta mágica, pero es el camino más sensato para un campo lojano que quiere perdurar.
Para quien quiera empezar, el primer paso es tan simple como dejar de arar y observar qué cubierta natural puede mantener. El resto llega solo, con asesoría y paciencia.
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