Alcaldes piden no estigmatizar el gasto en fiestas locales
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Los municipios ecuatorianos alzaron la voz en la Asamblea Nacional: no quieren que se satanice el dinero destinado a las fiestas tradicionales. Para ellos, no es un gasto menor, sino una inversión que mueve la economía local y preserva la identidad cultural.
Para el lector de Loja, este debate no es ajeno. Las fiestas de la Virgen del Cisne, por ejemplo, generan empleo temporal y atraen turismo. Si se restringen los fondos, ¿se perdería ese impulso económico?
El contexto detrás del reclamo
La discusión surge en medio de ajustes fiscales y críticas al despilfarro público. Varios alcaldes argumentan que las festividades no son frivolidad, sino parte del tejido social y comercial de sus cantones. En la Asamblea, pidieron que se evalúe caso por caso y no se generalice.
- Efecto multiplicador: por cada dólar invertido en fiestas, se genera hasta tres dólares en la economía local, según estudios municipales.
- Identidad cultural: las celebraciones fortalecen el sentido de pertenencia y atraen a migrantes que regresan a su tierra.
- Transparencia: los municipios ofrecen rendir cuentas detalladas del uso de los recursos para evitar abusos.
Lo que viene ahora
La Asamblea deberá definir si se establecen topes al gasto festivo o se permiten excepciones. Mientras tanto, los alcaldes piden que se escuche a las comunidades antes de legislar. En Loja, la decisión podría marcar el futuro de las próximas fiestas patronales.
Al final, el dilema no es entre celebrar o ahorrar, sino cómo hacerlo con responsabilidad. El lector puede exigir a su municipio que muestre los beneficios concretos de cada evento.
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