Arancel del 30% enciende protesta binacional y frena el comercio en Rumichaca
[ahoraloja_share]El puente internacional de Rumichaca, principal paso fronterizo entre Ecuador y Colombia, amaneció este martes tomado por cientos de comerciantes y transportistas que protestan contra el nuevo arancel del 30% impuesto por el gobierno ecuatoriano. La medida, anunciada hace dos semanas, busca proteger la industria nacional pero ha desatado una crisis binacional que paraliza el intercambio comercial en la zona.
Para los lojanos, esta no es una noticia lejana: la frontera norte es la principal puerta de entrada de productos colombianos como textiles, calzado y electrodomésticos, que llegan a ferias y almacenes de la provincia. El arancel encarece estos productos entre un 20% y 40%, según el tipo de bien, y ya se siente en los bolsillos de quienes compran en la frontera o dependen del comercio informal.
Contexto de la medida
El arancel del 30% fue decretado por el Ministerio de Producción como respuesta al déficit comercial con Colombia, que en 2024 superó los 1.200 millones de dólares. Sin embargo, la decisión se tomó sin consultar a los gremios fronterizos ni al gobierno colombiano, lo que encendió las alarmas en ambos lados. Las protestas iniciaron el lunes y hoy bloquean el paso de vehículos de carga, afectando a cientos de transportistas que cruzan a diario.
- Impacto en comerciantes: más de 2.000 puestos de venta informal en Rumichaca dependen del flujo de productos colombianos. El arancel los deja sin margen para competir.
- Consecuencias para consumidores: los precios de textiles y electrodomésticos en Loja podrían subir hasta un 35% en las próximas semanas, según estimaciones de la Cámara de Comercio local.
- Reacción colombiana: el gobierno de Gustavo Petro anunció que estudia medidas recíprocas, lo que escalaría la tensión comercial y afectaría exportaciones ecuatorianas de banano y café.
Lo que viene ahora
Las mesas de diálogo entre los gremios y el Ministerio de Producción están previstas para este jueves, pero los protestantes exigen una derogatoria inmediata. Mientras tanto, el flujo comercial está casi detenido y los transportistas reportan pérdidas diarias de hasta 500 dólares por vehículo. El gobierno insiste en que la medida es temporal, pero no ha dado fecha de revisión.
Los lojanos deben prepararse para precios más altos en productos colombianos y estar atentos a las decisiones que se tomen esta semana. La frontera no se cierra, pero el comercio se encarece y la incertidumbre crece.
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