Asamblea Constituyente en Ecuador: La promesa que espera su turno
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En la campaña electoral, Daniel Noboa prometió una nueva Constitución con una Asamblea Constituyente. Pero esa promesa, que ilusionó a miles, hoy parece congelada. ¿Qué pasó realmente?
Para los lojanos, esta propuesta no es menor: una nueva Carta Magna podría cambiar la organización territorial, la recaudación de impuestos y la distribución de recursos. Sin embargo, el silencio oficial genera incertidumbre.
¿Por qué se enfrió el debate?
- La prioridad legislativa del Ejecutivo se ha centrado en seguridad y empleo, dejando la reforma constitucional en un segundo plano.
- Falta de consenso político: Los partidos opositores ven la Constituyente como una estrategia para concentrar poder, no como un ejercicio democrático.
- El calendario electoral: Con elecciones generales en 2025, convocar una asamblea requeriría un referéndum que podría chocar con los plazos políticos.
Lo que viene ahora
La presión ciudadana y el activismo de algunos sectores sociales mantienen viva la exigencia. Pero el gobierno no ha fijado una hoja de ruta. Mientras tanto, los ecuatorianos deben observar si el presidente retoma el tema en su próximo informe o si se trata de una promesa más que se diluye.
Por ahora, la Constitución de Montecristi (2008) sigue vigente, y quienes esperaban cambios profundos en la institucionalidad tendrán que armarse de paciencia. Lo prometido es deuda, pero el plazo aún no se conoce.
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