Caficultores de Loja mejoran el secado para elevar la calidad del café
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Los caficultores de Loja están dando un paso clave para competir en el mercado especializado: mejorar el proceso de secado del grano. Esta etapa, muchas veces descuidada, define el sabor final y el precio que pagan los compradores.
Para el lector de Loja, esto significa más que un grano de calidad: implica que el café de la zona pueda venderse mejor, generar más ingresos para las familias productoras y poner a la provincia en el mapa de los cafés finos. Si usted disfruta una taza de café lojano, está a punto de saborear una mejora tangible.
El secado: un paso crítico
El secado reduce la humedad del grano de café pergamino del 55 % a un 11-12 %. Si se hace mal, aparecen hongos, sabores a tierra o fermentaciones indeseadas. Los productores lojanos están invirtiendo en:
- Secadores solares: estructuras que protegen el café de la lluvia y el rocío, manteniendo temperatura uniforme.
- Control de humedad: uso de medidores digitales para detener el secado en el punto exacto.
- Capacitación técnica: talleres impartidos por la Asociación de Caficultores de Loja y el Ministerio de Agricultura.
Estas mejoras no requieren grandes inversiones, sino conocimiento y organización. Un secado correcto puede aumentar el precio por quintal entre un 20 % y 30 % en mercados especializados.
Lo que viene ahora
Los caficultores planean replicar estas prácticas en las 12 parroquias productoras de Loja, con miras a la próxima cosecha. Además, buscan certificaciones de café sostenible que abran puertas a compradores internacionales. El reto es mantener la consistencia y escalar la producción sin perder calidad.
El café de Loja está dando un salto: de ser un commodity a convertirse en un producto de especialidad. Y todo empieza con un secado bien hecho.
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