Carlos Bobillo: ‘No renuncié a ser superabogado, lo dejé para vivir con fe’
[ahoraloja_share]
Carlos Bobillo, el abogado que lideró la defensa jurídica del Estado ecuatoriano, ahora camina por las calles de Loja con una mochila y una camiseta de Hakuna. ‘No renuncié a ser superabogado —dice—, lo dejé para vivir con fe’. Su historia no es una dimisión, sino una transformación que plantea preguntas profundas sobre el éxito, el dinero y la felicidad.
Para el lector lojano, Bobillo es un espejo: ¿cuántas veces hemos medido el valor de una persona por su cargo o su cuenta bancaria? Él, que ganaba casos millonarios y manejaba presupuestos del Estado, hoy trabaja en una comunidad católica que promueve la espiritualidad y el servicio. Su decisión impacta en un Ecuador donde la precariedad laboral y la búsqueda de estabilidad son moneda corriente.
¿Quién es Carlos Bobillo y por qué dejó todo?
- Era el abogado estrella del Procurador General del Estado, con salario de seis cifras y poder en los tribunales.
- Se unió a Hakuna, un movimiento católico juvenil que promueve la vida sencilla, la oración y el acompañamiento a jóvenes.
- Ahora vive en comunidad en Quito y visita Loja para compartir su testimonio: ‘No es una renuncia, es una respuesta a una llamada’.
Lo que viene ahora
Bobillo seguirá dando charlas en colegios y parroquias de Loja, buscando inspirar a jóvenes y adultos a cuestionar qué significa ‘tener éxito’. Su mensaje resuena en una provincia donde muchos emigran o se endeudan por un título universitario que no garantiza felicidad. ‘No se trata de dejar el trabajo, sino de encontrarle sentido’, concluye.
Imagen editorial referencial generada automáticamente para acompañar esta noticia.