Caso Cazador: Los Lobos operaban desde La Roca, alerta fiscalía
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A pesar de estar recluidos en La Roca, la cárcel de máxima seguridad de Ecuador, los cabecillas de la banda criminal Los Lobos seguían dando órdenes para extorsiones y sicariato. Así lo revela el Caso Cazador, una investigación que sacude al sistema penitenciario y pone en alerta a ciudades como Loja, donde la organización tiene presencia.
¿Por qué esto importa al lector de Loja? Porque Los Lobos operan en la provincia, y la capacidad de sus jefes de delinquir desde prisión evidencia que el control carcelario sigue siendo una deuda del Estado. Cada extorsión o ajuste de cuentas en la región podría tener su origen entre rejas.
Contexto de la investigación
El Caso Cazador, liderado por la Fiscalía General, detectó que los líderes de Los Lobos usaban teléfonos celulares y visitas para comunicarse con sus lugartenientes en libertad. Las órdenes incluían atentar contra agentes penitenciarios y rivales de bandas como Los Choneros.
- Operaciones activas: Sicariato, extorsión a comerciantes y cobro de vacunas fueron coordinados desde La Roca.
- Uso de tecnología: A pesar de los bloqueos de señal, los cabecillas conseguían dispositivos para comunicarse.
- Red de cómplices: Funcionarios penitenciarios y abogados facilitaban las comunicaciones, según la Fiscalía.
Lo que viene ahora
La Fiscalía prepara nuevas órdenes de allanamiento y detención contra los implicados, mientras el Ministerio de la Mujer y Derechos Humanos evalúa cambios en el régimen de visitas. Para Loja, la recomendación es clara: denunciar cualquier intento de extorsión y mantenerse alerta a las novedades del caso.
El Caso Cazador deja una enseñanza: mientras no se cierre la brecha de seguridad en las cárceles, la delincuencia seguirá operando a distancia.
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