Cecilia Rikap: «Los centros de datos operan como bases militares en territorio extranjero»
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Para Cecilia Rikap, investigadora y economista, los enormes centros de datos que albergan la nube global no son simples almacenes de información. En su reciente análisis, los compara con bases militares instaladas en territorio extranjero, donde el país anfitrión cede control sobre recursos estratégicos.
¿Y esto qué tiene que ver con Loja o Ecuador? Mucho. Cuando el gigante tecnológico Google anunció en 2023 su intención de instalar un centro de datos en el país, las autoridades celebraron la inversión. Pero Rikap invita a pensar en la contracara: ¿qué implica para nuestra soberanía que una empresa extranjera opere infraestructura crítica con sus propias leyes y protocolos de seguridad?
El poder detrás de la nube
Esta visión no es marginal. Rikap forma parte de un grupo de académicos que estudian cómo la infraestructura digital se convierte en herramienta geopolítica. Los centros de datos no solo consumen gigavatios de electricidad y millones de litros de agua, sino que su diseño y operación pueden quedar fuera del alcance de las leyes locales.
- Control de datos estratégicos: Las empresas dueñas de los centros definen qué información almacenar y a quién dársela, con frecuencia priorizando las leyes de su país de origen.
- Consumo intensivo de recursos: En un país con déficit energético, un solo centro puede consumir tanta electricidad como 50.000 hogares, afectando tarifas y disponibilidad para la población.
- Seguridad nacional: La infraestructura digital se vuelve un punto vulnerable en conflictos internacionales, pues puede ser usada para espionaje o cortes de servicios sin mediación estatal.
Lo que viene ahora
Ecuador está en la lista de potenciales anfitriones de centros de datos, atraído por las promesas de empleo y modernización. Sin embargo, Rikap sugiere que el país debe negociar con claridad las condiciones: garantizar acceso soberano a los datos, establecer límites al consumo energético y exigir que parte de la infraestructura sirva para fortalecer la conectividad local y la educación digital.
La invitación es a no ver los centros de datos solo como un logro tecnológico, sino como el nuevo territorio donde se juega la autonomía de las naciones. Para Loja y el resto del país, la pregunta clave es: ¿estamos dispuestos a ceder soberanía a cambio de conexión? La respuesta marcará el futuro digital ecuatoriano.
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