Ciudadanos toman las calles: la resistencia vecinal como último escudo contra el expolio
[ahoraloja_share]
“La resistencia vecinal es, prácticamente, la única vía que queda para evitar el expolio del patrimonio público”, sentencia Fernando Abad Vicente, dejando clara la urgencia del momento. En Loja, la voz ciudadana se alza contra decisiones que ponen en riesgo bienes comunes.
Para el lector lojano, esta advertencia no es un grito en el vacío. Detrás de cada edificio histórico, parque o espacio público que se privatiza, se pierde identidad y derecho de todos. Lo que está en juego afecta directamente la calidad de vida, el acceso a la cultura y la memoria colectiva.
Contexto de una lucha que se intensifica
En los últimos meses, varias ciudades ecuatorianas han visto cómo bienes públicos pasan a manos privadas sin consulta ciudadana. Loja no es la excepción. La declaración de Abad Vicente refleja el hartazgo de comunidades que exigen transparencia y participación. Mientras tanto, los procesos legales avanzan lentamente y la corrupción acecha.
- Falta de información: Las decisiones se toman sin socializar, dejando a los vecinos fuera.
- Riesgo de privatización: Espacios como mercados, plazas y centros culturales están en la mira.
- Organización vecinal: Las asambleas barriales se multiplican como respuesta directa.
Lo que viene ahora
La resistencia vecinal no se detiene. En las próximas semanas se prevén movilizaciones y cabildos abiertos. Abad Vicente insiste en que la única garantía es la presión constante. Cada ciudadano tiene el poder de vigilar, denunciar y organizarse. No se trata de política, sino de defender lo que es de todos.
El mensaje es claro: si la institucionalidad falla, la calle habla. Los lojanos ya están en pie de lucha. La historia la escriben quienes no se quedan callados.
Imagen editorial referencial generada automáticamente para acompañar esta noticia.