Corpus Christi en La Alberca: fe y tradición en las calles de Loja
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El olor a incienso y flores envuelve las calles empedradas de La Alberca. Desde temprano, familias enteras decoran las veredas con alfombras de aserrín de colores, preparando el paso de la procesión del Corpus Christi, una de las celebraciones religiosas más sentidas de Loja.
Para quienes viven aquí o visitan el barrio, esta festividad no es solo un acto litúrgico: es un encuentro comunitario que mantiene viva la identidad lojana. Si aún no la has presenciado, te contamos qué ver, oler y sentir en cada esquina.
La tradición que une generaciones
La fiesta del Corpus Christi combina la fe católica con expresiones populares. La procesión recorre las calles principales, mientras los vecinos comparten platos típicos como tamales y miel con quesillo.
- Alfombras de aserrín: Cada familia diseña su propio tapiz efímero con motivos religiosos, usando tintes naturales.
- Procesión del Santísimo: El sacerdote porta la custodia bajo palio, acompañado de fieles y danzantes.
- Feria gastronómica: En la plaza principal se instalan puestos de comida tradicional que atraen a cientos de visitantes.
Lo que viene ahora
La celebración concluye con la misa central y el reparto de pan bendito. Pero el compromiso de la comunidad sigue: preparar ya las alfombras para el próximo año. Porque en La Alberca, el Corpus Christi no es un recuerdo, es una promesa renovada.
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