Cuando llevar la contraria en política pone en riesgo la salud de los menores
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“No me vacuno por política”: Madres que se oponen al sistema ponen en riesgo la salud de sus hijos en Guayaquil
En el sector de la Isla Trinitaria, una batalla silenciosa pone en jaque la cobertura de vacunación infantil. María Fernanda, madre de tres niños, se niega a que sus hijos reciban la vacuna contra la polio. El motivo: “me informé en un grupo de Telegram y el gobierno quiere controlarnos”. Su decisión, basada en ideología, ya causó que su hijo menor de 2 años sea susceptible a brotes de enfermedades erradicadas. Cuando llevar la contraria en política se convierte en dogma, la salud de los menores queda en el limbo.
El perfil de la resistencia: “No es ignorancia, es desobediencia civil”
Según el Ministerio de Salud Pública (MSP), en Ecuador el 12% de los padres en zonas urbano-marginales rechazan la vacunación por motivos políticos. Guayaquil, Durán y Santo Domingo lideran la lista.
Estos padres no son antivacunas clásicos. Son ciudadanos que asocian las campañas de salud con “propaganda del gobierno de turno”.
- Razón principal: Desconfianza hacia las instituciones estatales.
- Argumento recurrente: “No quiero que el Estado decida por mi hijo”.
- Consecuencia directa: Menores no protegidos contra sarampión, polio y difteria.
Caso emblemático: El niño que volvió a terapia intensiva
Luis, de 5 años, ingresó al Hospital del Niño Dr. Francisco de Ycaza con un cuadro grave de tos convulsa. Su madre, Martha, confesó que no lo vacunó “porque era del gobierno de Correa”.
“Ahora mi hijo tiene daño pulmonar. No sabía que la enfermedad era real”, relató entre lágrimas. Los médicos confirman que este patrón se repite al menos tres veces por semana.
El dato que incomoda: La salud no es ideológica
El Instituto Nacional de Estadística y Censos (INEC) revela que el 78% de los casos de enfermedades prevenibles en 2023 ocurrieron en hogares donde los padres rechazan las vacunas por “convicción política”.
Cifra clave: En Quito, los distritos con mayor oposición son los que tienen activismo político de línea dura, tanto de izquierda como de derecha.
Lo que dicen los pediatras en las trincheras
La Dra. Patricia Salazar, del subcentro de salud Martha de Roldós, atiende a madres que llegan con hijos infectados. “El que se opone por política no entiende que los virus no votan. Un niño con polio no es un ‘plan del gobierno’, es una tragedia familiar”.
Ella ha documentado casos de varicela complicada en niños cuyos padres se niegan a “poner químicos del Estado”. La solución, dice, es un trabajo puerta a puerta que pocos funcionarios quieren hacer.
¿Hay salida? La contraofensiva comunitaria
En el barrio Los Ceibos, un grupo de madres ha formado la “Red de Cuidado Sin Política”. Usan el voz a voz para derribar mitos. Rosa, líder de la red, explica: “Les decimos: la vacuna no tiene apellido, no es de Lasso ni de Noboa. Es para que tu hijo no muera”.
Funciona: en tres meses, lograron que 40 familias revirtieran su postura. La clave fue separar la salud de la afiliación partidista.
Recomendación para los padres en duda
- No consumir información de grupos políticos o religiosos sobre salud infantil. Solo fuentes médicas.
- Preguntar al pediatra: “¿Es o no peligrosa la enfermedad?”. La respuesta es casi siempre: sí, mucho.
- Exigir transparencia: El MSP tiene un sitio web con lotes de vacunas y estudios de efectividad. Úselo.
Mientras tanto, en la Isla Trinitaria, María Fernanda sigue firme. Su hijo de 2 años ahora tiene tos seca y fiebre. Ella dice que es “un resfrío común”. Los médicos saben que, sin vacuna, podría ser el inicio de un brote de sarampión que ponga en jaque a todo el barrio.
Imagen referencial generada con inteligencia artificial.