El costo oculto de la IA: para 2030 consumirá tanta agua como 1.300 millones de personas
[ahoraloja_share]
La inteligencia artificial tiene un precio que no se ve en pantalla: el agua. Para 2030, los centros de datos que alimentan a ChatGPT y sus competidores podrían consumir tanta agua como 1.300 millones de personas. En un país como Ecuador, donde el acceso al agua ya es desigual, esta notiencia no es solo de científicos: es de todos.
¿Y a mí qué me importa? Porque cada vez que usas un asistente virtual o generas una imagen con IA, detrás hay un servidor que necesita enfriarse. En lugares como Loja, donde el agua es un recurso cada vez más escaso, entender este vínculo es clave para exigir responsabilidad a las empresas tecnológicas.
La sed oculta de los datos
Los centros de datos consumen agua principalmente para refrigeración. Un estudio de la Universidad de California, Riverside, estima que para 2027 la IA global podría usar entre 4.200 y 6.600 millones de metros cúbicos de agua al año. Eso es más de la mitad del consumo anual de todo el Reino Unido. Y para 2030, las proyecciones indican que se disparará a un nivel comparable a la sed de 1.300 millones de personas.
- GPT-3 consume el equivalente a una botella de agua (500 ml) por cada conversación de 20 a 50 preguntas.
- Entrenar GPT-4 requirió un estimado de 22 millones de litros de agua, suficiente para llenar casi 9 piscinas olímpicas.
- El 40% del agua utilizada en centros de datos proviene de fuentes de estrés hídrico, regiones donde el agua escasea.
Lo que viene ahora
La industria tecnológica busca alternativas: enfriamiento por aire, líquidos dieléctricos y ubicaciones en climas fríos. Sin embargo, mientras la demanda de IA crece, la presión sobre los recursos hídricos también. En Ecuador, la discusión recién empieza. Organizaciones ambientales locales piden que las empresas revelen su huella hídrica en el país.
La próxima vez que uses una aplicación de IA, recuerda: no solo consumes datos, también agua. La transparencia y la regulación serán las herramientas para que el progreso no se lleve nuestra sed.
Imagen editorial referencial generada automáticamente para acompañar esta noticia.