Escalador ecuatoriano narra el rescate de guía perdido seis días en el Everest
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“Pasé de llorar con su hija, a verlo llegar arrastrándose”. El relato, narrado por el montañista quiteño Felipe Jarrín, estremece: seis días después de ser dado por muerto, el guía nepalí Pemba Tshiri apareció con vida en el campo base del Everest.
Para los amantes del montañismo en Ecuador, esta historia no solo es un canto a la resistencia humana, sino una lección sobre los límites del cuerpo y la esperanza en condiciones extremas.
El drama detrás del rescate
La expedición, organizada por la agencia ecuatoriana Altitude Explorers, vivió horas de angustia cuando Pemba desapareció tras una avalancha. Los equipos de rescate lo buscaron sin éxito, y finalmente lo declararon fallecido.
Sin embargo, seis días después, el guía logró arrastrarse hasta el campamento base, con congelamiento severo en manos y pies, pero vivo. Felipe Jarrín, testigo directo del reencuentro con la familia, lo describe como un milagro.
- Resistencia extrema: Pemba sobrevivió sin comida ni equipo en la llamada “zona de la muerte”, por encima de los 8.000 metros.
- El momento del reencuentro: Jarrín abrazó a la hija del guía, convencido de que no volvería a verlo. Horas después, lo vio llegar caminando.
- Lecciones para montañistas ecuatorianos: Las condiciones del Everest exigen protocolos de seguridad más estrictos, especialmente en temporada de avalanchas.
Lo que viene ahora
Pemba recibe atención médica en Katmandú. La comunidad de alpinismo ecuatoriano debate cómo mejorar los rescates en altitud, mientras expertos locales recuerdan que en montañas como el Cotopaxi o el Chimborazo también se necesita preparación ante imprevistos.
La historia deja una certeza: en las montañas, la vida puede sorprender incluso cuando todo parece perdido.
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