¿Existe el ‘show’ de la sexualidad en la farándula ecuatoriana? – extra.ec
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¿La tele quebrada? El show de la sexualidad que vende la farándula ecuatoriana, según el ciudadano de a pie
La farándula ecuatoriana ha convertido la intimidad en un ring de ratings. Pero, ¿esto es un reflejo de la sociedad o una burbuja de “show” sexual? Tras recorrer calles de Quito, Guayaquil y Cuenca, el ciudadano común sentencia: “Aquí se vende morbo, no educación”. La palabra clave que ronda en las conversaciones es ‘show’ de la sexualidad.
De la cama a la pantalla: el negocio de la intimidad
En programas como “Vamos con Todo” o “Farándula 24/7”, los exparticipantes de realities se desnudan (literal y metafóricamente). María Fernanda, taxista en el sur de Quito, lo resume así: “Antes se hablaba del arte, ahora solo muestran parejas, infidelidades y escotes”.
- 65% de los encuestados por Extra.ec cree que el show es falso y orquestado.
- 3 de cada 10 jóvenes admiten ver estos programas “por morbo, no por contenido”.
- Los nombres más repetidos en portadas: “Génesis y el ex de Yuliana”, “La pelea de los Carbo”.
¿Dónde queda el ciudadano en esta ecuación?
En la peluquería del Centro Histórico, doña Carmen no aparta la vista del televisor. “Yo veo para criticar, no para aprender. Es como un capítulo de vecinos malcriados”, ríe. Pero detrás de la risa, hay hartazgo: “Mis hijos repiten lo que ven. Piensan que la sexualidad es solo exhibirse”.
El fenómeno no es nuevo. Desde la época de “El show de las divorciadas” (años 2000) hasta hoy, la fórmula se repite: conflicto, pañuelo, cámaras y rating. Lo que cambió es la digitalización del morbo.
El doble filo de la exposición viral
Plataformas como TikTok e Instagram replican fragmentos de estos shows. “En redes se viraliza más la pelea entre figuras que una iniciativa de salud sexual”, confiesa un editor de Extra.ec bajo anonimato. El resultado: una audiencia que consume, pero que luego critica en sus círculos privados.
- Entrevistas pagadas: Se cotiza desde $500 por “exclusiva” de infidelidad.
- Falsos escándalos: La producción maquilla guiones para que parezcan improvisados.
- Sexualidad vacía: No se habla de consentimiento, placer o diversidad; solo de “cuernos” y “culeaderos”.
Voces que piden un cambio de canal
El psicólogo Ramiro Vega, de la Universidad Central, advierte: “Esto no es sexualidad, es pornografía afectiva. El ciudadano merece contenido que le enseñe a vivir su intimidad sin vergüenza ni espectáculo”. Mientras tanto, en las calles, el clamor es uno: “Queremos menos show y más respeto”.
El ‘show’ de la sexualidad en Ecuador no es un invento de los medios. Es el reflejo de una sociedad que consume, silba y señala. Pero, como dice la vendedora de la Carolina: “Si dejan de verlo, se muere solo. La tele no tiene cerebro, solo audiencia”.
Imagen referencial generada con inteligencia artificial.