Guayaquil bajo el terror de las extorsiones: “Mátame si quieres, no te tengo miedo”
[ahoraloja_share]“Mátame si quieres, no te tengo miedo”. La frase que repiten los dueños de pequeños negocios en Guayaquil resume el terror diario que viven. Las bandas armadas han pasado del sicariato a la extorsión como principal arma de control.
Para un lojano, la noticia no es lejana. Si viajas a Guayaquil por trabajo o tienes familia allí, debes saber que el modus operandi se extiende a otras ciudades. Las amenazas llegan por WhatsApp, llamadas o mensajes anónimos, y pueden ocurrirte a ti o a alguien cercano.
¿Por qué están pasando estas extorsiones?
Guayaquil concentra el mayor número de casos, pero el fenómeno responde a una crisis de seguridad nacional. Las bandas –grupos locales y células internacionales– han encontrado en la extorsión un negocio de bajo riesgo y alta rentabilidad, desplazando al sicariato por ser más silencioso.
- No pagues la primera cuota: Una vez pagas, las amenazas se repiten. El 80% de las víctimas que pagan vuelven a ser extorsionadas.
- No contestes mensajes de números desconocidos: Las bandas suelen usar apps de mensajería para rastrear tu ubicación. Bloquea y reporta.
- Denuncia, aunque sea anónimo: Hay líneas habilitadas como el 911 o la Fiscalía. No estás solo, pero debes activar la alerta.
Lo que viene ahora
El gobierno ha anunciado operativos, pero mientras la impunidad sea alta, las extorsiones seguirán. La clave está en la prevención ciudadana y en no normalizar el miedo. Si recibes una amenaza, no te calles. La Fiscalía puede ayudarte con medidas de protección. Mantén la calma, pero actúa.
La seguridad es tarea de todos. Conocer cómo operan las bandas es el primer paso para no ser víctima.
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