La increíble resistencia del sherpa dado por muerto que se arrastró por el Everest
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Cuando los equipos de rescate lo dieron por muerto, el sherpa nepalí Gelje Sherpa había caído en la ‘zona de muerte’ del Everest. Sin oxígeno, congelado y deshidratado, logró algo que parece imposible: arrastrarse por el glaciar durante horas hasta ser encontrado con vida.
Para los lectores ecuatorianos, esta historia no es solo una anécdota lejana. El Everest y sus sherpas nos recuerdan la fragilidad humana frente a la montaña más alta del mundo, y cómo la tenacidad puede vencer a la muerte misma. Es un reflejo de la lucha que muchos enfrentan en condiciones extremas, ya sea en los Andes o en el Himalaya.
El descenso a rastras que desafió la muerte
Gelje Sherpa, experimentado guía de montaña, sufrió una caída mientras descendía del campamento IV. Dado por fallecido por su equipo, empezó a deslizarse pendiente abajo, usando sus manos y codos para frenar. Durante más de seis horas recorrió cerca de 3 kilómetros sobre hielo y roca, hasta que un helicóptero de rescate lo avistó.
- Condiciones extremas: Sin oxígeno suplementario, temperaturas de -30°C y vientos huracanados.
- Lesiones graves: Congelación en manos y pies, deshidratación severa y agotamiento total.
- Rescate providencial: Un piloto lo divisó cuando ya lo habían declarado muerto; lo izaron en una canasta.
Lo que viene ahora
Gelje Sherpa se recupera en un hospital de Katmandú, donde los médicos luchan por salvarle dedos y extremidades. Su caso abre el debate sobre los protocolos de rescate en el Everest y la presión económica que empuja a los sherpas a riesgos mortales.
La lección es clara: la montaña no perdona, pero a veces, la voluntad de vivir es más fuerte que el hielo.
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