Landaluce cede en un adrenalínico carrusel de seis horas y cuatro desempates
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¡Infarto en el Trono! Landaluce cede en un carrusel de seis horas: cuatro desempates y un corazón partido
En una jornada que paralizó a la parroquia, el veterano comerciante Don Efrén Landaluce finalmente cedió el sillón de la presidencia barrial. Fue un carrusel de seis horas y cuatro desempates que mantuvo en vilo a todo El Ejido. La puja, considerada la más reñida de la última década, se decidió con un voto de diferencia.
El relato ciudadano: una pugna de resistencia
Todo empezó a las 09:00 en la cancha de la liga parroquial. A las 15:00, tras un desgaste físico brutal, Landaluce se declaró en «estado de vigilia eterna».
«Nunca vi algo así. Mi papá sudaba más que en la cosecha de cacao», relató su hija, María Landaluce, con la voz quebrada. El marcador final fue 45-44.
Los puntos clave de la batalla electoral
- Primer desempate: Empate técnico a 80 votos. Se repite la votación.
- Segundo desempate: Se rompen dos ánforas. Landaluce gana por 1 voto, pero su rival impugna.
- Tercer desempate: voto a voto, se anula una papeleta por mancha de café.
- Cuarto y definitivo: Luis Moncayo (el rival) gana por 1 voto. Landaluce reconoce la derrota.
El testimonio del pueblo: «Nadie durmió»
La comerciante Rosa Guamán, testigo del cierre, lo describió como «un infarto cardíaco colectivo». «Landaluce lloró, pero aplaudió a su contrincante. Eso es clase«, afirmó.
El nuevo presidente, Moncayo, prometió un gobierno de puertas abiertas y «arreglar el alcantarillado». Landaluce, con el rostro desencajado pero sereno, solo dijo: «Se hizo justicia».
Cifras de una contienda histórica
- 6 horas de votación continua.
- 4 desempates en una sola jornada.
- 89 votos válidos emitidos.
- 1 sola papeleta anulada por café.
El pueblo de El Ejido ya habla de que este «carrusel electoral» pasará a los anales de Quito. Landaluce, entre abrazos de sus simpatizantes, prometió volver en las próximas elecciones. Por ahora, Moncayo es el nuevo líder barrial. La adrenalina duró seis horas. La paz, dicen, apenas comienza.
Imagen referencial generada con inteligencia artificial.