Lluvias desbordan dos ríos y Loja amanece bajo el agua
[ahoraloja_share]
La noche del miércoles, Loja vivió una de las peores emergencias del año. El desbordamiento de los ríos Malacatos y Zamora, provocado por lluvias torrenciales que cayeron sin tregua, dejó calles convertidas en ríos y decenas de familias evacuadas.
¿Vives en Loja? Esto te importa porque las lluvias continuarán en las próximas horas. La emergencia no ha terminado: la crecida de los ríos afectó barrios enteros, dañó viviendas y colapsó vías principales. Si estás en las zonas bajas, debes estar alerta.
¿Qué pasó? El desbordamiento de los ríos Malacatos y Zamora
Desde la tarde del miércoles, una fuerte tormenta descargó más de 50 litros por metro cuadrado en menos de seis horas. El caudal de los ríos Malacatos y Zamora creció rápidamente, superando los niveles de alerta. Pasada la medianoche, el agua saltó los bordes y se extendió por calles y avenidas. Los sectores más afectados fueron el centro histórico, la avenida Universitaria y barrios como El Valle y La Banda.
- Daños materiales: decenas de viviendas inundadas, vehículos arrastrados, enseres perdidos y cortes de energía eléctrica en al menos 15 barrios.
- Afectación vial: varias calles del centro y del sur de la ciudad quedaron intransitables. El puente de la calle 24 de Mayo colapsó parcialmente y la vía a Catamayo estuvo cerrada por deslizamientos.
- Personas damnificadas: más de 200 familias fueron evacuadas y albergadas en centros temporales habilitados por la Alcaldía. No se reportan víctimas mortales hasta el momento.
Lo que viene ahora
Las autoridades recomiendan no transitar por zonas inundadas y evitar cruzar puentes o ríos. El COE cantonal se reunirá este jueves para evaluar la situación y definir nuevas medidas. Se esperan más lluvias durante el fin de semana, por lo que la alerta se mantiene en toda la provincia. Mantente informado por canales oficiales y, si vives cerca de los ríos, prepárate para una posible nueva evacuación.
Loja vivió horas de angustia, pero la solidaridad entre vecinos y la respuesta temprana de los equipos de emergencia evitaron una tragedia mayor. Ahora la prioridad es la limpieza y la evaluación de daños. La ciudad se secará, pero las lecciones de esta inundación deben quedar.
Imagen editorial referencial generada automáticamente para acompañar esta noticia.