Los festivales hicieron de los «food trucks» una máquina de imprimir dinero. Ahora tienen un problema: Ozempic
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De ricos a flacos: Los food trucks del Ecuador enfrentan la crisis del Ozempic
Los festivales gastronómicos convirtieron a los food trucks en una máquina de imprimir dinero durante los últimos años en Ecuador. Ahora, el auge del Ozempic está cambiando el menú y los hábitos del consumidor. El carrito de la esquina ya no vende lo mismo.
El boom que convirtió las esquinas en cajeros automáticos
En ciudades como Guayaquil, Quito y Cuenca, los festivales de comida callejera se multiplicaron. Los emprendedores invirtieron en carritos con hamburguesas artesanales, papas rellenas y bandejas de fritada. La rentabilidad era inmediata.
- Un solo fin de semana en el festival “Sabores de la Ría” generaba hasta $3,000 en ventas netas.
- El costo de operación era bajo: dos empleados, gasolina y materia prima.
- Los food trucks se volvieron el negocio estrella post-pandemia.
El Ozempic aterriza en las ferias ecuatorianas
El medicamento para diabetes, usado como quemagrasa, llegó a las farmacias locales con fuerza. Ahora, el cliente típico del food truck pide ensalada de pollo sin aderezo en vez de la hamburguesa doble queso. Ana López, dueña de un carrito en Montserrat, lo resume: “Antes vendía 50 hamburguesas por evento, hoy apenas 12”.
El impacto directo en las ventas
Los números no mienten. En la feria “Food Truck Fest” de Quito, las ventas de carbohidratos cayeron un 40% en seis meses. Los reductores de apetito como el Ozempic están matando el antojo callejero.
- Los pedidos de papas fritas bajaron un 35%.
- Las hamburguesas perdieron un 28% de demanda.
- Los batidos de fruta subieron un 12% (con pocas calorías).
El ciudadano se queda sin su carrito favorito
Carlos Méndez, vendedor en un food truck de San Marino, ya no puede pagar el permiso municipal. “Hace un año compraba un camión nuevo, hoy estoy pensando en vender el actual”. La burbuja de los festivales explotó. Lo que era una máquina de imprimir dinero es ahora un riesgo financiero.
Los dueños se reinventan
Algunos emprendedores están cambiando el menú. Marta Torres, de Loja, ahora vende bowls de quinoa y wrap de vegetales. “Gano menos por plato, pero al menos la gente compra”. Otros han cerrado y buscan empleo en la construcción.
Una historia de dos caras de la misma moneda
Mientras los food trucks tradicionales agonizan, los negocios de comida saludable en las ferias crecen un 18%. El Ozempic no solo adelgaza a los clientes, también reconfigura el mapa gastronómico del Ecuador. La máquina de imprimir dinero cambió de software: ahora imprime dietas, no hamburguesas.
Imagen referencial generada con inteligencia artificial.