Noboa y la disfuncionalidad política: ¿El fantasma que acecha 2025?
[ahoraloja_share]
El presidente Daniel Noboa no termina de consolidar su agenda legislativa. Choques con la oposición, decretos ley impugnados y un correísmo que se fortalece. Faltando poco para las elecciones de 2025, la pregunta es: ¿puede gobernar o solo administrar la crisis?
Para usted, lector de Loja, esta disfuncionalidad no es un mero debate capitalino: las obras pendientes en la provincia (riego, vialidad, seguridad) dependen de un Ejecutivo que a menudo está atascado en la Asamblea. Cada bloqueo en Quito retrasa soluciones locales.
El contexto: un gobierno sin mayoría
Noboa llegó al poder en medio de una emergencia nacional, pero desde entonces la correlación de fuerzas en la Asamblea no le ha sido favorable. La oposición, encabezada por el correísmo y otras fuerzas, ha frenado varias iniciativas clave como la reforma tributaria y la ley de seguridad ciudadana.
- Bloqueo legislativo: En 2024, tres proyectos de ley enviados por Noboa fueron archivados sin debate.
- Tensión con la Corte Constitucional: Al menos dos decretos ley fueron declarados inconstitucionales, evidenciando una frágil estrategia legal.
- Correísmo en ascenso: Las encuestas muestran un empate técnico entre Noboa y un posible candidato correísta para 2025, lo que anticipa una campaña polarizada.
Lo que viene ahora
De cara a 2025, la disfuncionalidad puede traducirse en parálisis. Si Noboa no logra construir puentes políticos, el próximo gobierno —sea quien sea— heredará una institucionalidad debilitada. Para el ciudadano lojano, esto significa que ninguna crisis se resolverá rápido, y que la paciencia se agota.
La clave está en observar cómo Noboa maneja la recta final de su mandato: gobernar con decretos o buscar acuerdos. De ello depende la estabilidad del Ecuador entero.
Imagen editorial referencial generada automáticamente para acompañar esta noticia.