Orden fiscal sí, empleo no: el balance a dos años de Noboa
[ahoraloja_share]
A dos años de gestión, el presidente Daniel Noboa puede presumir de haber ordenado las finanzas públicas: el déficit fiscal se redujo y los mercados internacionales volvieron a confiar. Sin embargo, en las calles de Loja y del país, la gente sigue preguntándose cuándo llegará la reactivación económica y los empleos que tanto necesita.
¿Por qué importa esto para usted?
Porque el orden fiscal no llena la nevera. Mientras el Gobierno se enfoca en cumplir con el FMI y pagar deudas, las pequeñas empresas luchan por sobrevivir, los jóvenes no encuentran trabajo formal y el consumo sigue débil. Para un lojano, la economía real es la que genera ingresos, no la que equilibra las cuentas del Estado.
Contexto: de la crisis fiscal al estancamiento
Noboa asumió en medio de una crisis fiscal heredada, con reservas bajas y alta desconfianza. Logró un acuerdo con el Fondo Monetario Internacional, renegoció deudas y redujo el gasto corriente. Pero ese ajuste tuvo costo: la inversión pública cayó, los subsidios se recortaron y los proyectos productivos quedaron en pausa.
- Menos déficit, pero menos inversión: el ajuste fiscal redujo el agujero fiscal a la mitad, pero la obra pública se contrajo un 20% en dos años, afectando a provincias como Loja.
- Desempleo y subempleo persistentes: la tasa de desempleo nacional ronda el 8%, y el subempleo supera el 50%. En Loja, la situación es similar, con una economía dependiente del comercio y el sector público.
- Crédito caro y consumo frío: las tasas de interés siguen altas, los bancos prestan con cautela y las familias aplazan compras. El consumo privado, motor de la economía, no despega.
Lo que viene ahora
El Gobierno ha anunciado un nuevo paquete de estímulos para el segundo semestre, con enfoque en construcción y turismo. Promete agilizar la inversión público-privada y reducir trabas burocráticas. Para Loja, esto podría significar proyectos viales y de riego, pero mientras no haya un plan integral que reactive el empleo y el consumo, el orden fiscal seguirá siendo una buena noticia para las estadísticas, no para los bolsillos.
La clave estará en que el Ejecutivo pase de la austeridad a la inversión productiva, sin descuidar las cuentas. Por ahora, el país respira mejor fiscalmente, pero la economía real sigue en terapia intensiva. El lector lojano debe estar atento a cómo se traducen los anuncios en obras y empleos concretos.
Imagen editorial referencial generada automáticamente para acompañar esta noticia.