Policía reclutaba menores en Manabí para convertirlos en sicarios
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Un uniformado que debía proteger a la ciudadanía reclutaba a menores de edad en zonas vulnerables de Manabí para convertirlos en sicarios. La noticia, que estremece al país, fue revelada por autoridades judiciales que investigan la infiltración del crimen organizado en la Policía Nacional.
Si vives en Loja o en cualquier rincón de Ecuador, esto te importa: la red de captación de niños sicarios no es un caso aislado. Revela cómo el narcotráfico y las bandas delictivas buscan reemplazar a sus cabecillas detenidos con nuevo talento criminal, aprovechando la pobreza y la falta de oportunidades.
Contexto: el modus operandi del policía captor
Según las primeras investigaciones, el agente identificado como parte de una estructura delictiva se acercaba a adolescentes entre 12 y 17 años en barrios marginales de Portoviejo y Manta. Les ofrecía dinero fácil, protección y un sentido de pertenencia. Luego los llevaba a fincas apartadas donde les enseñaba a usar armas de fuego y a ejecutar «encargos».
- Captación selectiva: buscaba jóvenes con problemas económicos o familiares, y con actitud violenta.
- Entrenamiento clandestino: usaba predios rurales en Manabí para prácticas de tiro y simulacros de asesinato.
- Vinculación con bandas: los menores eran integrados a grupos como Los Choneros o Los Lobos para cometer sicariato.
Lo que viene ahora
La Fiscalía ya procesa al agente por trata de personas y delincuencia organizada. Pero el caso pone en alerta a todas las provincias: en Loja, las autoridades deben revisar protocolos de control interno policial y fortalecer la prevención en colegios y barrios. La sociedad civil, por su parte, debe denunciar cualquier señal de reclutamiento.
La captura de este policía es solo la punta del iceberg. La pregunta que queda flotando es cuántos más, con uniforme y placa, están del otro lado de la ley.
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