Principales noticias de Ecuador hoy – 5 de mayo de 2026 – El Oriente
[ahoraloja_share]
Oriente ecuatoriano en vilo: Inundaciones récord y protestas marcan el 5 de mayo de 2026
La vida cotidiana en El Oriente está paralizada este 5 de mayo de 2026. Las lluvias torrenciales de la última semana han desbordado los principales ríos de Pastaza y Napo, dejando a miles de ciudadanos atrapados en sus propias comunidades. Mientras tanto, en Puyo, un paro de transportistas agrava la crisis de suministros.
Desastre natural: El río Pastaza se come la carretera
El nivel del río Pastaza superó los 8.5 metros esta madrugada, un récord no visto en 15 años. María Quishpe, moradora del recinto «La Libertad», nos contó que perdió su cultivo de yuca en minutos: «El agua subió sin avisar, solo nos dio tiempo de sacar a los niños».
- 1.200 familias afectadas en las riberas de Shell y Mera.
- 150 km de la Vía Puyo-Tena están intransitables.
- 3 albergues temporales habilitados en el coliseo de Pastaza.
El drama de los transportistas en Tena
En Tena, los conductores de camionetas bloquearon el acceso al puente de Misahuallí desde las 5:00 a.m. Exigen al gobierno que agilice los préstamos para reparar sus vehículos dañados por el lodo.
Carlos Vásquez, chofer de 42 años, explicó que la carretera a Archidona se derrumbó en tres tramos: «He perdido mi único ingreso. No hay trabajo, solo barro».
Crisis alimentaria en las comunidades indígenas
Las comunidades Shuar de la Vía Macas reportan escasez de alimentos desde hace 72 horas. La falta de combustible impide que las lanchas fluviales lleguen a las zonas más aisladas.
¿Qué piden los afectados?
- Declaratoria de emergencia provincial inmediata.
- Envío urgente de alimentos no perecibles y tanques de agua potable.
- Reparación del puente colgante de Pompeya que conecta a 5 recintos.
Pronóstico: Lluvias continuarán hasta el jueves
El INAMHI advierte que las precipitaciones no cesarán en el Oriente al menos hasta el 7 de mayo. Las provincias de Orellana y Sucumbíos están en alerta naranja por posibles deslaves.
En Puerto Francisco de Orellana, los comerciantes del mercado central ya improvisan barreras de sacos de arena. «Si el río Napo crece otro metro, nos inundamos todos», lamenta Lucía Guamán, vendedora de plátanos desde hace 20 años.
Imagen referencial generada con inteligencia artificial.