Putin exhibe su poder blando: ultraderecha alemana, Steven Seagal y delegación ‘fantasma’ de Trump en San Petersburgo
[ahoraloja_share]
Vladimir Putin ha convertido el Foro Económico Internacional de San Petersburgo en un escaparate de su poder blando. Este año, la lista de invitados incluye a la ultraderecha alemana, al actor Steven Seagal y a una delegación ‘fantasma’ de allegados a Donald Trump. Una mezcla que busca proyectar influencia más allá de las sanciones.
Para el lector ecuatoriano, este evento no es lejano: muestra cómo las potencias reconfiguran alianzas en un mundo polarizado. Entender quién se sienta con quién ayuda a anticipar movimientos que pueden afectar la economía y la política global, de las que Ecuador no está exento.
El contexto de un foro bajo presión
El Foro de San Petersburgo, que se celebra desde 1997, es la principal plataforma económica rusa. Pero desde la guerra en Ucrania, ha perdido a grandes inversionistas occidentales. Putin ha respondido atrayendo a figuras excéntricas y de la derecha alternativa: desde políticos europeos euroescépticos hasta celebridades como Seagal, convertido en enviado humanitario ruso. Este año, también se espera una delegación de exfuncionarios y empresarios cercanos a Trump, pese a que el republicano no asiste.
- Ultraderecha alemana: Líderes del partido Alternativa para Alemania (AfD) participan, buscando legitimidad internacional y posibles acuerdos energéticos.
- Steven Seagal: El actor, con ciudadanía rusa desde 2016, asiste como símbolo de la cultura pop alineada con el Kremlin.
- Delegación ‘fantasma’ de Trump: Exasesores y empresarios sin cargo oficial, pero con vínculos al expresidente, exploran negocios y relaciones bilaterales informales.
Lo que viene ahora
La cumbre no producirá acuerdos vinculantes, pero sí refuerza la estrategia de Putin de construir una red global de aliados no convencionales. Para Ecuador, la señal es clara: el poder blando ruso apuesta por ampliar su influencia en Occidente, incluso si es a través de personajes marginales. La pregunta que queda es cómo responderán tanto Europa como Estados Unidos, y si esta táctica tendrá eco en América Latina.
Imagen editorial referencial generada automáticamente para acompañar esta noticia.